DE VIAJES Y LUGARES SENTIDOS - III - MUXÍA
Parece que el destino caprichoso está empeñado, de un modo u otro, en ir reduciendo a cenizas los más emblemáticos símbolos de Galicia. Esos lugares que he recorrido lleno de vigor, que transmiten al caminante una fuerza que va más allá de lo imaginable, lugares en los que uno se carga de energía; en los últimos tiempos están sufriendo el castigo implacable del fuego. Desde las Fragas do Eume, vergel incomparable que fue pasto de las llamas; pasando por el mítico y enigmático Monte Pindo, donde desde su cumbre en el alto de La Moa, a 627 de altura, se puede divisar a un lado las playas de Carnota y al otro Finisterre; hasta llegar ahora al Santuario de Muxía que ha sido herido fatalmente por un rayo. Dentro del drama que supone la pérdida del interior del Santuario de A Virxe da Barca de origen barroco, por lo menos, el fuego implacable no ha podido destruir todo lo que rodea el templo. Porque esa zona de costa de Muxía está llena de míticas piedras que nos hablan...