EL NIÑO QUE SOÑABA CON EL CINE (UNA VIDA DE CINE - III)
Cuando era niño, en la ciudad de Vigo había más de diez salas de cine. En el barrio del Calvario eran dos, el Avenida y el Palermo, donde pasé gran parte de las horas en mis años de infancia Hace mucho tiempo que la mayoría de los cines de Vigo echaron el cierre. La primera vez que recuerdo haber entrado a un cine, fue con mi madre y tendría alrededor de ocho años. Entonces, eran programas dobles de sesión continua. Lo que, en los dos cines antes mencionados, quería decir que podías ver dos películas y, si te habían gustado, quedarte y repetir el visionado. Todo un lujo para un niño de barrio como era yo. Porque el cine significaba entonces muchas cosas. De aquella primera vez que tengo recuerdo, sólo ha prevalecido en mi mente una de las películas que vi. Era Los crímenes del museo de cera. Probablemente no muy acta para un niño de ocho años. La cara desfigurada del actor Vincent Price entre las sombras, me lleno de terror y fascinación a la vez. Comprendí desde ese in...