EL ARTE, LA SOCIEDAD Y EL YO
Como en un carnaval hipócrita y falaz, la sociedad se estructura cada vez más compartimentada en modelos definidos de ideologías, de grupos, de movimientos. El individuo, consciente o inconscientemente, busca su grupo. Aquel que le va a ratificar más en sus ideas preconcebidas o aquel que está más acorde con sus intereses. Así, los supuestos líderes, no tienen más que mover los hilos y, los unos y los otros y los de más allá, bailan la canción del desconcierto. Pero ¿dónde queda El Yo? Si algo me han enseñado los años, es que no todo es blanco o negro, derecho o izquierdo, grande o pequeño. Porque entre cada extremo hay un intermedio, y entre ese intermedio y cada extremo hay otros intermedios; así hasta el infinito. La gran mentira es el rebaño homogéneo que sólo favorece los intereses de unos pocos. Hay tantas ideologías como seres humanos. ¿Por qué intentar fusionarlas? Al abrigo de ideas de consolidación, sectarias, de grupo; se va conformando una sociedad into...