UNA INFANCIA Y JUVENTUD DE CINE
El primer recuerdo cinematográfico tengo que agradecérselo a mi madre que, cuando apenas tenía ocho años, me llevo por primera vez ante la gran pantalla. En el cine Avenida proyectaban como siempre un programa doble en sesión continua y una de las películas era “Los crímenes del museo de cera”.
El impacto que causo en mi, la extraña mezcla de miedo y fascinación por lo desconocido; la cara de Vicen Price surgiendo deformada entre las sombras hizo que, sin darme cuenta, el cine entrara en mi vida para nunca más abandonarla
Recuerdo el primer número del TP con
“El fugitivo” en la portada.
Hojeé muchas veces aquellas primeras
revistas sobre televisión. Entre sus páginas
había una que mostraba esta cara de
Lon Chaney -el hombre de las mil caras,
actor para mi desconocido entonces- en
“El fantasma de la ópera”.
Creía estar viendo la propia muerte.
Una y otra vez abría la revista en un...