CONVERSACIONES CON SENIA (V)
Advierto en los ojos de Senia cierto brillo. Lágrimas retenidas al borde mismo del precipicio de una mirada que no merece ser manchada por otro llanto que no sea el de la alegría. La observo en silencio. Respetando su emoción desconocida para mí. Cuando una lágrima comienza a deslizarse lentamente, silente, trazando una armoniosa trayectoria por el bello rostro, acerco mi mano y dejo que se pose sobre mi piel. -¿Cuánto tiempo necesita un ser humano para poder entender que la vida es una leve línea interseccionada por infinidad de trayectorias? -No lo sé. Si lo supiera, te lo explicaría para no verte llorar. -Es todo tan poco “humano”. ¿No crees, Julio? -La humanidad es, como todo lo que ha construido el hombre, un gran despropósito. Mientras crecemos nos van adoctrinando y aleccionando con un discurso preestablecido sobre la naturaleza del bien y el mal, sobre c...