EPITAFIO DENSO
Escúchame mortal que impasible esta cubierta, otrora llena de vida e ilusiones, hoy contemplas; a todo día llega siempre su final, y al borde del abismo existencial no te ha de salvar el saber vanidoso de los hombres ni su ciencia. Y seremos mortales, rotos de amor, quebrados por la vida, vestigios pasionales de parajes sin dueño, caminaremos por oscuras sendas de resignado olvido. Foto realizada por Eva Mª Fernández