DE VERANOS CÁLIDOS, LITERATURAS Y PERSONAJES ILUSTRES - ESCRITO POR JULIO MARIÑAS
Fue un largo y caluroso verano de hace ya “algunos años”. Después de subir las estrechas y empinadas calles rodeados de casas blancas y de toparnos con algún solitario “galgo corredor” de aquellos que Cervantes hace mención en las primeras líneas de su obra “Don Quijote de la Mancha”, llegamos al cerro de la Paz de Campo de Criptana para contemplar los mencionados Molinos. “Gigantes” contra los que el valeroso D. Quijote entró en “fiera y desigual batalla”. Aún doce de ellos quedaban en pie cuando en 1905 el escritor Azorín frecuentó estos lugares. Desde este cerro, bajo un sol de justicia, contemplando la planicie manchega que parece no tener fin, es muy fácil trasladarse a la acción que transcurre en el capítulo ocho del citado libro, y ver al famoso Hidalgo suspendido en el aire junto con su escuálido Rocinante, para acabar rodando maltrecho por el árido suelo del lugar. Así, como en otras de las muchas aventuras de este personaje, nos enseñó Cervantes que más val...