LOS VERANOS AUSENTES
El Mar, la Playa. Una sombra de oscuridad en nuestros rostros jóvenes, sentimentales. Y la luz de un agosto mortecino; hoy tan lejano como tú, tan lejano como aquel Yo de entonces. Después el final -no por presagiado menos triste- que se llevó lo que fuimos a ese lugar donde habitan los adioses. El tiempo ha cubierto con el fango de los días aquellos cuerpos libre, salvajes, vigorosos; sepultando una historia más entre millones. Pero los años no han logrado marchitar el recuerdo. Ese rincón para regresar cuando atardece y el sol se desvanece en la línea mortal del horizonte. ---------- Foto ©Julio Mariñas Compositor y escritor