EL CAMINANTE. LA AVENTURA DE VIAJAR.
Amanecer en Venecia. Personas versadas en la materia han establecido con frecuencia una diferencia considerable entre el hecho de viajar o hacer turismo. Así, el turista queda más o menos definido como una persona que visita los lugares ateniéndose a unas rutas establecidas a priori y que suelen ser las zonas más destacadas desde el punto de vista de su espectacularidad, simbolismo o historia. Por su lado, el viajero es definido como alguien que busca la aventura, el descubrimiento insólito y los lugares menos transitados. Aún aceptando estas dos divisiones entre turista y viajero, y creyendo que tanto una como otra son válidas y enriquecedoras; me inclino a pensar que la cuestión no está tanto en los lugares, sino en el momento y la situación. Nadie puede negar que es toda una experiencia contemplar por vez primera el Coliseo en Roma, la Plaza San Marcos en Venecia, la Torre Eiffel en París, el B...