LA ÚLTIMA GENERACIÓN QUE PUDO FABRICAR SUS PROPIOS SUEÑOS (REFLEXIONES DE UN POETA EN LA SOMBRA - IX)
Los caminos eran de tierra; los cines de programa doble sesión continua; la música permitía abrazarse y sentir la mejilla de la pareja de baile, el calor, el olor, incluso los latidos del corazón; leer el libro deseado o conseguir el disco favorito era una pequeña o gran aventura que no siempre terminaba con éxito; las pandillas de chavales nos reuníamos para jugar, recorrer las calles del barrio haciendo inocentes travesuras o montando guateques en los bajos de las casas; los abuelos eran sabios que aconsejaban y transmitían sus conocimientos; los padres eran un punto de referencia en nuestra forma de ver el mundo, aunque, como todo joven que se precie, nos rebeláramos contra ellos. Se podrían llenar hojas y hojas con miles de cosas que ya no existen. Mi generación fue la última que fabricó sueños. Después, los sueños comenzaron a venir preestablecidos. Los caminos de tierra desaparecieron bajo el asfalto; los cuerpos dejaron de unirse para bailar y el aumento de d...