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DUELO DE FRASES ENTRE UN SOÑADOR Y UN PRAGMÁTICO

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    En un bar de madrugada casi a punto de cerrar, dos hombres, uno en cada esquina de la barra, sostienen un duelo verbal de frases sentenciadoras. El soñador evoca frases por todos conocidas. El pragmático las revoca con la inspiración que da el alcohol; o no; porque parece estar bebiendo agua.     -Veni, vidi, vici     -Llegué, bebí y me fui.     -“El hombre es un lobo para el hombre”.     -El hombre es un bobo para el hombre.     -“Conócete a ti mismo”.     -El hombre es un abismo.     -“Pienso, luego existo”.     -Siento, luego existo.     -“Lo que ganaste y los que perderás, ras con ras”.     -Lo que ganaste, lo perderás; algún día la palmarás.     -“Hoy comamos y bebamos, que mañana ayunaremos”.      -Hoy comamos y bebamos, que mañana no estaremos.

DICTA, ERIGE, CONFIESA

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Dicta: Leyes que opriman a los hombres. Mandatos que anulen voluntades. Deberes que nieguen las quimeras. Erige: Ciudades que rompan las praderas. Templos de dioses terrenales. Ídolos de barro y blanda cera. Confiesa: Que no tienes más dios que las riquezas. Que no hay más amor que el de ti mismo. Que los gusanos comerán tu “alma”. Mientras, en mi jardín, es primavera. Del libro "EL OLVIDO"  FOTO REALIZADA POR JULIO MARIÑAS

LA OTRA CARA DEL SER HUMANO

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Disparidad de formas, de conceptos, de versos inconclusos. ¿Hasta cuando la eterna mentira globalmente aceptada? ¿Hasta cuando los inertes cuerpos inocentes entre los escombros de la ambición humana? ¿Por qué rebaños de humanos siguen a pastores que predican bienestar por encima del tú, del yo, del nosotros? Observo mi rostro en el espejo de las horas vividas, y me devuelve una imagen siniestra, desconocida. Kafkiano producto que pugna por salir de mi interior, ante una sociedad que se abraza en su torre de oro fabricada por millones de cadáveres, millones de almas que nunca llegarán a crecer para poder saber de conceptos, ni del bien ni del mal. Consciente de esta imagen feroz que me habita, suspiro aliviado porque aún no han podido arrancarme la pasión por sentir, la pasión por pensar en un mundo donde habiten mujeres y hombres libres. Seres humanos que sólo piensen en la belleza del sutil canto que susurran las estrellas.