jueves, 1 de agosto de 2013

LO ETERNO

    Con lo que cuesta uno de sus trajes podría comer una familia media durante muchas semanas. Son pulcros en el vestir y en el hablar; porque acompañan sus discursos con textos previamente estudiados y concienzudamente elaborados. Las cámaras de las televisiones los siguen como si de los magos de la tribu se tratase y cada gesto o palabras suya fuese lo más importante que ocurre en el planeta.
    Pero todo es falso. Los unos y los otros, estos y aquellos, los de antes y los que vendrán. A fuerza de repetirlas, sus máximas se han convertido en la única verdad del siglo XXI. La sabiduría del pueblo ha quedado sumergida bajo el asfalto hiriente. Y en las ciudades palpita un monstruo con más cabezas que la Hidra de Lerna. Lo alimenta un grupo poco definido de humanos ebrios de poder y protagonismo. La hipocresía se ha instaurado en la comunidad de lo políticamente correcto. Al grito de ¡Todo es política! Nos quieren hacer creer que nada existe fuera del frío hormigón y el asfalto hiriente.

    Es más cálido el tacto de la colosal piedra que hierática custodia lo alto del monte, que sus ajados rostros desgastados de poder y soberbia. Porque pasará el tiempo sobre sus insulsas y mediocres vidas, volverán los otoños de sangre y desencanto. Pero, después, cuando sus histriónicos ademanes no sean más que una pequeña brizna en la historia de la humanidad, volverá a brotar la flor de la esperanza, y cantará el poeta desde el ocaso de sus tumbas doradas. Regresarán las naves que un día se alejaron en busca del aliento que embriaga los sentidos. Y el amor crecerá en un nuevo día sobre el asfalto frío, sobre los restos de aquello que creyeron eterno. Porque no existe más verdad que el ahora; ni más sueños que el de los cantos perdidos en la noche mágica de un tiempo recobrado.

FOTO JULIO MARIÑAS

2 comentarios:

  1. magnifico lleno de verdad y poesía,
    Para cuando un ser que sea capaz de preñar futuros de todos igual. Saludos
    Julio se vuela alto.

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