jueves, 24 de marzo de 2016

LA DANZA DE LA VIDA Y LA MUERTE

Dibujo de Julio Mariñas para su relato "Los Demonios de las Cumbres"

    He visto a la Vida y la Muerte danzando entre la luminosidad de la primavera y las tinieblas de un invierno frío; allí, más allá de las nieves perpetuas donde el alma busca la soledad en un desafío al tiempo y el espacio. Sobre los ciclópeos muros en ruinas de lo que en otras épocas fueron florecientes imperios de abundancia y placer, necrófagas aves custodian silentes, difusas manchas en parajes olvidados de sueños no cumplidos; mientras los cuervos atraviesan cielos de lóbregos presagios. Así, en esta primavera de 2016, bajo un manto de flores que habla de un amanecer calmo, evoco un tiempo de caos y exuberancia donde espectrales formas bailaban frenéticas danzas con voluptuosas hembras lascivas y sensuales; allí, cuando la vida era libar la inacabable copa de lujuria y desvarío que no tenía fin. He visto a la Vida y la Muerte danzando entre la belleza de una calma tensa y el torbellino de placer y sueños; allí, más allá, mucho más allá de las níveas cumbres donde ni los más avezados pilotos logran penetrar; en un lugar indescriptible; demasiado grandioso como para poder ser plasmado en la precaria lengua de los hombres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario