miércoles, 19 de febrero de 2014

SOY LIBRE - TRES CLASES DE SERES HUMANOS (REFLEXIONES DE UN POETA EN LA SOMBRA - XXVIII)

    Hay tres clases de seres humanos. Los que son capaces de todo por sus ideas, los que son capaces de todo por sus principios y los que son capaces de todo  por ser libres. En la primera clase se engloban ideas como “El dinero es lo fundamental” “El poder es mi meta” “La grandeza está en el aplauso de la multitud”. En la segunda clase tendríamos conceptos como “Las leyes que yo observo son las únicas y las mejores” “Los principios que rigen la naturaleza tienen que prevalecer sobre las ideas de los hombres”. Estos serían algunos ejemplos de los dos primeros grupos. La tercera clase estaría formada por aquellos humanos que sólo, y recalco, sólo quieren ser libre. El gran problema de la humanidad radica en que nuestra historia se ha desarrollado tomando como base las tendencias de las dos primeras clases de individuos. De tal modo que, los que sólo querían ser libres eran despreciados, relegados o condenados al ostracismo. Así surgen las leyes, las normas, las reglas de un juego que, en sus inicios, parece muy bonito y conduce a la sociabilidad. Pero, a la larga, acaba creando una sociedad opresora del ser humano individual. La libertad torna un concepto colectivo. No existe la libertad individual. Se crean vínculos de dependencia con las instituciones que gobiernan y las gentes, de tal modo que el ciudadano vive con una soga al cuello que, a poco que quiera salirse del círculo, empieza a apretarle la garganta y amenaza con asfixiarle. Ser libre en un mundo encadenado, es vivir en una isla de la que sabes que nadie vendrá a rescatarte. Así, a medida que el tiempo pasa, la isla va quedando despoblada; y el hombre libre acaba solo y rodeado de mar embravecido surcado por naves sin rumbo que acabarán naufragando contra la costa. Hay tres tipos de seres humanos. El de los que quieren ser libres es cada día más reducido. Porque el precio que hay que pagar por la libertad es incalculable. Porque ser rico es importante, tener belleza es importante, conseguir logros políticos y sociales es importante; pero ¿ser libre? Nos han hecho creer que la libertad es un sueño. Pero es mentira. La libertad existe. Es mi amiga. Jamás me ha abandonado. Por su compañía he tenido que pagar un alto precio. Pero no me arrepiento, Aunque no tengo nada de lo que la mayoría de los humanos ambicionan, al menos puedo decir que soy libre en un mundo de esclavos. Que no se entere nadie.

FOTO DE JULIO MARIÑAS




2 comentarios:

  1. No hay manera de decirlo mejor, tan claro y conciso...perfecto..cualquier gran pensador firmaría este ensayo filosófico...felicidades

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