viernes, 28 de febrero de 2014

PERSEGUIR LOS SUEÑOS - REFLEXIONES DE UN POETA EN LA SOMBRA - XXIX

    Veo seres humanos en sus púlpitos lanzando discursos de escasa originalidad y harto engañosos. Observo sus rostros ya maduros sonrientes, llenos de sí mismos. Rondan la edad en que las ideas se han enquistado y uno no es más que lo que su escaso intelecto le ha permitido aprender y elucubrar. Con sus manos lechosas movidas al viento, bracean convencidos de lo esplendidos que son y qué vida tan estupenda  tienen. Sus impecables trajes tienen una costra de excrementos invisible formada por todas sus falsas palabras, sus promesas incumplidas, su desprecio a todo lo que no sea sus casas, sus coches, sus gentes. Viven allí en las altas torres donde  no sopla jamás el viento de la humildad, ni llega el lamento ni el llanto de los oprimidos. Aunque los veáis  posando elegantes y señoriales, defecan igual que todo el mundo, enferman y moquean, tienen innumerables miedos a todo lo que no pueden controlar con sus mezquinas miradas y severas normas. ¿Hasta cuándo seguirá la farsa? ¿Cuándo el mundo se abrirá a los poetas? ¿Cuándo el arte será aclamado como máxima expresión de vida? ¿Cuándo la televisión, la red y los grandes centros de reunión serán el reino de los creadores? ¿En qué día el ser humano volverá a encontrar la belleza en la música? No puede ser cierto que la hipocresía y la mezquindad triunfen sobre la genialidad. Miles de años de “evolución” no puede acabar en una burda farsa despreciable. Es el momento de dejar de agonizar de realidades y perseguir los sueños.

FOTO DE JULIO MARIÑAS

2 comentarios:

  1. Siempre habrá seres especiales, no importa tanta mezquindad.
    Brindo por aquellos que nos dan su arte, su genialidad.
    Buena entrada.
    Saludos.

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