miércoles, 19 de febrero de 2014

CAMINO DE JUVENTUD - (REFLEXIONES DE UN POETA EN LA SOMBRA - XXVI)

    Atardecía siempre por el camino que juntos recorríamos hasta el umbral de tu casa. ¿Lo recuerdas? Parece que fue  ayer, como se suele decir. Pero, hace tantas primaveras. Buscaba tu mirada como aquel que busca el brillo que sólo pueden dar las estrellas que más alumbran. Éramos tan jóvenes. Sólo teníamos esa riqueza, y nos bastaba. Quien tiene la juventud, no espera encontrar más tesoro que un nuevo anochecer lleno de vida. Pero todo se desvaneció sin apenas darnos cuenta. Como un sueño del que no anhelas despertar. He recorrido tantas veces de nuevo aquel camino en mi mente ya ajada por las horas de placeres y desengaños. Éramos jóvenes y teníamos la osadía de aquellos que poseen la copa rebosante del néctar que sólo dan las pocas primaveras. Caminábamos despacio, como prolongando nuestro mundo de sensaciones nuevas y placenteras. Si te amé o no, ya no recuerdo. Sé que amaba la vida y tú eras parte de ella. La pasión tiene la fea costumbre de extenuar a los amantes que se entregan y acaba decorando el lecho con flores marchitas de antiguas esperanza. Pero yo siempre te recordaré con tu dulce sonrisa y tu mirada tierna. Siempre caminaremos por el sendero aquel que nos llevaba sin remisión al umbral de tu casa. No hay como haber amado para tener el sabor en los labios del fruto salvaje que un día juntos libamos en los tiempos donde éramos jóvenes llenos de vigor y fantasía, y la vida ligera como un dulce viento en primavera.

FOTO DE JULIO MARIÑAS



1 comentario:

  1. Sin duda la mejor etapa de nuestra vida donde se mezclan los sentimientos con el experimentar de la vida (Dichosa juventud)

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