Calle Azagra, en el corazón de Albarracín Mi agradecimiento a Mª del Pilar Lázaro por permitirme fotografiar algunas de las obras de Adolfo Jarreta para este artículo Puerta de las Gargantas del río Guadalaviar que rodea su figura, a más de mil metros de altitud, como surgido de las mismas entrañas de las tierras de Teruel, se erige el pueblo de Albarracín. Un sueño para cualquier artista y la mejor inspiración para los pintores, poetas y demás creadores que tengan la fortuna de pasear sus estrechas y mágicas calles. Madera y yeso rojo se fusionan para dar vida a muchas de las casas que, en algunos tra...
LOS RECUERDOS Cuarenta años han transcurrido entre una fotografía y otra. Cuarenta años que han pasado con la intensidad del mar batiendo sobre la costa, con la ligereza de la suave brisa acariciando las copas de los árboles, con la fuerza del sol abrasando los verdes prados, con la frialdad de la luna reflejándose en las quietas aguas. El tiempo, con su intangibilidad, es como un bálsamo invisible que empieza a sernos aplicado cuando nacemos sin que lo hayamos pedido, y en nuestros primeros años creemos poder usarlo con la seguridad de que no tiene fecha de caducidad. Desde muy niño –tal vez por los hechos que acontecieron en mi entorno más cercano- fui consciente de la muerte. Supe entonces que el tiempo era lo único que poseía; y de que cómo lo usase dependería que mi vida fuese plena o vacía. Así lo hice; hasta que, llegada la juventud, no desperdicié ni un segundo en arañar cada instante...
Al menos una vez a la semana, como mínimo, intento volver a los clásicos; sean literarios, musicales, cinematográficos o de otra índole. Hace unos días que he vuelto a ver una vez más el inigualable wester Duelo en O.K. Corral ; que en España vino a llamarse Duelo de titanes . Ni los que nos dedicamos, con mayor o menor fortuna, a esto del arte en cualquiera de sus formas, sabemos donde está la clave de la obra maestra. Uno experimenta, busca, se empapa de conocimientos, intenta y, en ocasiones, como la película que nos ocupa, surge algo magistral. Porque, Duelo en O.K. Corral , queriéndolo o sin querer, está llena de alegorías, de matices, de épica, de disección psicológica de los personajes. Basada en un hecho histórico que ocurrió en un 26 de octubre de 1881 detrás de un corral en Tombstone, Arizona; las versiones cinematográficas han sido muchas y variadas. Destacando entre ellas una de John Ford titulada My darling Clementin , en España Pasión de los ...
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