TELARAÑA



Red apenas perceptible,
el sol de otoño te besa y reconoce,
está el mundo vencido sobre diciembre
y su moradora se halla ausente.
Como una puerta sin postigos,
como una trampa invisible,
los hijos de la duda a veces caen
en tu entramado de silencios plateados.



Comentarios

Entradas populares de este blog

TRES MUJERES GALLEGAS DEL SIGLO XIX

ALBARRACÍN Y EL ARTE DEL HIERRO FORJADO DE ADOLFO JARRETA

BEMBRIVE - LA PROGRESIVA DEGRADACIÓN DE LA RÍA DE VIGO Y SU ENTORNO