Entradas

AQUEL VIGO LEJANO - FRAGMENTO DE LA NOVELA SOBRE LA RECONQUISTA DE VIGO

Imagen
        Este fragmento corresponde al momento en que el pueblo se dispone a tomar la villa de Vigo ocupada por los franceses. En breves líneas, son nombrados la mayoría de los personajes de la novela.     Son las ocho y media de la noche y, en las afueras de la villa, en la plaza de Compostela, se encuentran trescientos paisanos y cuarenta y dos soldados de tropa y oficiales. El padre Giráldez anima a los civiles, y Bernardo González del Valle, Cachamuiña, se pone al frente de la comitiva. Inician entonces el avance hacia la puerta de la Gamboa con paso firme y decidido. A la cabeza van Carolo, Timón y otros veteranos marineros, seguidos por Xoan, Pesco, Jesús, Peret, mujeres, chavales. Silban las balas francesas a su lado. Algunos caen abatidos, pero los demás no vuelven la vista atrás ni frenan la marcha, saben que es la única manera de poder reconquistar la villa. Al mismo tiempo, bajan hacia las murallas las gentes de la Falperra y los veci...

ANTES, AHORA Y SIEMPRE

Imagen
    Hemos subido las cumbres donde los hombres han hablado con los dioses; hemos surcado los mares donde las musas juegan con las olas; hemos visto amanecer en las doradas costas donde las aguas se tornan mansas y devuelven al día vencido su festival de tonalidades celestiales; hemos descendido los ríos que mueren en océanos sin nombre; hemos roto las amarras del ocaso siniestro poblado de criaturas venidas más allá en la Dimensión Hiriente; hemos resistido el paso cruel de la Invisible Línea Ensangrentada por los rincones del alma y sus misterios; hemos danzado en la penumbra de los deseos y las furias; hemos agrietado la piel de los acantilados donde ruge la pasión y éxtasis; hemos libado el néctar de las más ignotas ambrosías cultivadas en los jardines perdidos en los tiempos; hemos derramado las lágrimas crueles de los tiempos de angustia; hemos reído sobre la sombra de nuestros fracasos y miserias; hemos dejado el aliento y el alma en cada jornada robada al tiempo y sus...

EN LA NOCHE - X- TU CORAZÓN Y EL MÍO

Imagen
     A cualquier hora de cualquier día puedes ver como surcan el cielo silenciosas. Son aves que emigran hacia las regiones donde auroras radiantes en la noche ofrecen su luz a la eternidad. Te dije que estaría siempre allí, en el lugar del despertar primero; donde aún bullen los sueños en el alba serena y el ocaso es refugio de amantes insaciables. He derramado mis versos en el abismo de eternidad incierto. Si quieres volver a escuchar aquellas melodías que creé cuando vivir era un desafío, acércate al rincón en donde laten sin descanso tu corazón y el mío. FOTO DE JULIO MARIÑAS

EN LA NOCHE - IX - HE VISTO - ESTACIONES

Imagen
    He visto la mueca cruel del desencanto vagar sin rumbo entre las gentes. La primavera brota ajena a nuestro invierno. Hay hombres siempre vestidos de domingo, cuando la gente honrada vive en lunes. En la olvidada esquina llora su pena la esperanza. Y en las ciudades el estruendo del tráfico ahoga el clamor de los que sufren. Hay muchos humanos que viven un otoño permanente, mientras unos pocos construyen su verano. Y nosotros seguimos ideando nuestra fábula, nacida cuando éramos más tiernos, salvajes e inconscientes. Tengo un sabor amargo en cada línea que escribo, porque el mundo cierra hirientes guerras sobre la estela ardiente de los sueños. FOTO DE JULIO MARIÑAS

EN LA NOCHE - VIII - UN ZOMBI

Imagen
    Descarnada camina, dejando a su paso un hediondo olor. Su pútrido cuerpo acoge supurantes vísceras y gusanos repulsivos. El rostro carcomido deja entrever la monda calavera y los amenazantes dientes. Cae con frecuencia, pero no se detiene. Sigue arrastrando su execrable imagen por las calles y casas. Deja tras de sí contaminación y peste. Tiene los globos oculares desnudos y su mirada vidriosa y enojada. A veces es difícil de reconocer. Pero os puedo ayudar. Se llama Mentira. Si la veis, sabed que no podréis destruirla con un tiro en la cabeza. Mejor, dejadla pasar y que siga su camino.  FOTO DE JULIO MARIÑAS

EN LA NOCHE - VII - DESPUÉS DE MÍ

Imagen
    Un halo silencioso desciende sobre la mesa polvorienta. Tarde o temprano sucederá. Partiré y un libro quedará abierto en la oscuridad de la habitación, hasta que alguien abra de nuevo la ventana y el sol de primavera deposite un rayo de luz sobre las páginas que ya nunca podré leer. ¿Qué es la vida de un hombre ante la inmensidad del universo? Los surcos que dejamos a golpes de alegrías y tristezas acabaran borrados por las lluvias otoñales o los vientos del Norte que el invierno aciago hará tornar. Habrá quietud en los caminos que recorrimos cuando éramos. Acogerán otras huellas, y otras más, que borraran para siempre nuestro rastro. El hombre observa el mundo y pretende hacerlo suyo en un alarde de egocentrismo desesperado. Pero la vida no es de nadie y, sin embargo, la muerte es de todos. Así lo avisa el viejo roble vencido a la orilla del camino, con su tronco horadado por las horas. Quedará para siempre todo lo que pensé mío, durmiendo ante la espera de otros ojos. ...

ANTES, HOY Y DESPUÉS - (REFLEXIONES DE UN POETA EN LA SOMBRA - XXXI)

Imagen
    Antes no sabíamos muchas cosas. Hubo un tiempo en que hasta las utopías nos parecían realizables. Hoy sabemos mucho. Saber mucho es tener mucho de que preocuparse. Pero nada ha cambiado. El rico sigue más o menos rico; el pobre sigue más o menos pobre. Con la salvedad de que ahora vemos sus rostros. Vemos como se ríen en nuestra propia cara. Pero no les importa. Su vida está resuelta. Los cadáveres físicos y psicológicos que decoran el camino que han transitado los señores de la opresión les traen sin cuidado. Ellos tienen una moral que no va más allá de los muros donde residen sus lujos. Y la ética les suena lejana música celestial. Este es el mundo. Sólo mediocridad y tristeza amontona el ser humano social, mientras gritan los niños del olvido y los ancianos con una vida ya hecha ven desmoronarse cada día lo que con años de esfuerzo y sueños consiguieron. El único consuelo es que la voz del poeta seguirá latiendo en la sombra cuando sus pelos engominados y lacados ya n...