Entradas

HACIA EL 2024

Imagen
  Mi juventud marchita sobre un rostro de invierno, y este amor que no cesa, y este beber la vida. Navegamos los mares de los azules tiempos, recalamos en playas,  para vencer los cuerpos  donde rompen las olas sus secretos de espuma. Allá, en las altas cumbres donde el águila sueña, abrigamos silencios densos y perfilados por los días del tiempo en que el mundo era nuestro. Ahora, en mi refugio de libros y manuscritos, mis pensamientos vuelan para atrapar esencias que voy discretamente guardando en mi equipaje. Siento mi mente lúcida y mi cuerpo aún con fuerzas para seguir asiendo esta vida formada de adioses y reencuentros que laten incesantes. Mi juventud florece en mi rostro de invierno, y una pasión sin tregua  me incita a devorar  la vida y sus misterios. ------------- ©Julio Mariñas Compositor y escritor

NOMBRES DE NOMBRES

Imagen
  Os recuerdo en la hora del silencio; Cuando duermen los serios del raciocinio y se puede pensar sólo sentimiento.   Os recuerdo, Elsa, Madia y tantas otras; Porque fuisteis realidad y sueño al bautizar con vuestros nombres otros nombres.   Así, en vosotras amé de nuevo   a las bellas amadas de otros tiempos, cuando la vida se escribía en el aire.   Hoy, con cientos de páginas manchadas y poco que escribir que no sea viejo, retornan los días locos pasionales.   Os recuerdo con vuestros nombre reales; Y   aquellos cuerpos recios o desfallecidos habitan en el baúl de mi memoria.   ---------- ©Julio Mariñas Compositor y escritor

EL MUNDO ACTUAL 2023 - PENSAMIENTOS

Imagen
  ©Julio Mariñas Compositor y escritor

El Viento y el Tiempo

Imagen
 

CORAZÓN DE HIELO

Imagen
  Tenías un corazón de hielo, pero yo te amaba; Te amaba con esa desmesura del que espera la luz del alba antes del anochecer, con el deseo rotundo de adolescente que era, lleno de fuego e ira.   Pero tú, fría diosa de piel blanca   y oscuros cabellos lisos, me brindaste tu indiferencia ante mi adoración más sincera, mirándome con aquellos ojos negros como las noches que soñé y nunca me diste.   Pasados algunos años, extinto el sentimiento, te vi tres veces más, ajena a mi presencia; y evoqué nuestras conversaciones antes de las clases de solfeo, en las que hablabas poco, pero eras dulce y misteriosa, solos los dos sin nadie alrededor. Cómo olvidarlo,   Sabías que me gustabas; aunque pensaba que tenías un corazón de hielo. Lo que nunca supiste ni sabrás, es que estaba locamente enamorado, hechizado por el encanto de tu enigmática belleza. ---------- ©Julio Mariñas Compositor y escritor

VERANOS

Imagen
Adónde   fueron los veranos de mi niñez primera; Con aquellas interminables horas familiares en bulliciosas playas de finas arenas blancas.   Adónde fueron los veranos de mi pubertad inquieta; Los paseos en barco por la Ría de Vigo, hacia el Morrazo, Cíes o el Verdugo; Horas acuáticas; el mar era mi medio.   Adónde fueron los veranos de mi adolescencia ansiosa; Luz de verbenas; bailes de cuerpos enredados; Pueblos con femeninas formas que ya no residen en los mapas.   Adónde fueron los veranos de mi juventud salvaje; Con árboles junto a ríos, centinelas de pasiones; Los besos y las caricias eran de sal y mar embravecido.   Adónde fueron las horas de mi llegada madurez; A las orillas del Sena los suspiros de amor quedaron retenidos; En la playa del Lido de la mágica Venecia nuestras huellas se han borrado.   Adónde ira este verano, al que más de cincuenta le custodian; Cómo es posible que aún, en este ahora, permanez...

AQUEL PEQUEÑO CUARTO

Imagen
      Aquel pequeño cuarto del viejo hostal tenía una ventana que miraba al mar; un mar carente de horizonte, como lo son todos en su nocturnidad. El silencio reinaba en nuestra madrugada; ese silencio espeso y persistente que asoma siempre después de las grandes batallas; cuando ya los amantes yacen serenos sobre el lecho repleto de vestigios invisibles que han quedado de todas esas lascivas, salvajes y transgresoras intenciones consumadas.     Recuerdo la luz de la luna entrando ambiciosa por aquella ventana que miraba al mar, y posándose sobre nuestros cuerpos.     Después, incomprensiblemente, amaneció.   ----------   ©Julio Mariñas Compositor y escritor