ACASO UN SUEÑO
Extrañas circunstancias me llevaron hasta allí. Después el mundo rugió y retumbó con esa sordidez característica que tiene él de hacerlo en ciertos períodos del tiempo y el espacio. Estaba en medio de un largo y oscuro pasillo, con más de medio siglo crepitando detrás de mí. Entonces, tuve la osadía de intentar volver sobre mis pasos; tal vez por una especie de curiosidad morbosa de ver mi pasado con los ojos del presente. Sólo encontré un leve fuego a punto de extinguirse, tierra quemada, pavesas en el aire turbio, rescoldos y cenizas. Me vi caminando vacilante por un pasillo sin paredes que lo delimitaran; interior de una casa de la que apenas quedaban en pie restos de algunos muros de las antiguas habitaciones. Tuve una extraña sensación al estar vagando por aquel corredor terroso que sólo conservaba trozos dispersos de antiguas baldosas, vestigios de un suelo hecho añicos. Y ese espacio de vivienda arruinada no era otra cosa que el interior de mí mismo. Qué puede hacer...