SIEMPRE ES INESTABLE EL PRESENTE

Siempre es inestable el presente, porque en él confluyen el difuso rastro del pasado y el intangible halo del futuro. Pasado y futuro impacta una y otra vez en sentido opuesto sobre la fina cuartilla de papel que es el presente. El verano roza con su brisa cálida los suaves cuerpos juveniles, los ajados cuerpos ancianos. El mar muestra su cara más amable, mientras sigue guardando infinitas historias sumergidas en las profundas simas oceánicas. Aún me parece oír el canto de sirenas en la lejana noche de los sueños; cuando el alma se filtraba en las arenas blancas de playas que sólo conocíamos los exploradores de mares olvidados. El presente es un bajel herido por la broma. Esos xilófagos hambrientos consumían las maderas que formaban nuestras naves. Pero entonces, una y otra vez volvíamos a las calas solitarias para reconstruir nuevos navíos, con los que emprendíamos otras travesías plagadas de magia y de misterio. El presente es un niño solitario, desvalido por las horas que, al corr...