EL TIEMPO DE AZUL

Foto de Julio Mariñas En aquel tiempo todo era mucho más sencillo. El horizonte que se abría ante nuestros ojos estaba precedido por una alfombra de mar que se vestía de un azul intenso y resplandeciente. Éramos insolentemente jóvenes. Latía en nosotros la llama que incita a los descubrimientos más audaces. Ese tiempo flota en el aire y trae aromas de verano. Puedo sentir la arena en mis juveniles pies, la inigualable sensación de sumergirse en las frías aguas de las costas gallegas. En el recuerdo hay bosques de pinos que casi besan el océano Atlántico, dunas que son escaleras a playas vírgenes. Hubo un tiempo en que cada mañana era una aventura cuya única meta consistía en buscar la felicidad del momento sin pensar en un mañana. Ese tiempo regresa a mi. La cortina que decora la ventana me invita a contemplarlo. Está hecha de mar. La corro y noto su acuoso tacto entre mis manos. Detrás de ella encuentro aquel horizonte limpio. Siento la brisa de los a...