EL POETA Y LOS BUITRES (REFLEXIONES DE UN POETA EN LA SOMBRA - XXXIV)
He visto a los buitres merodeando alrededor del cuerpo agonizante de los sueños. Sus largos cuellos y sus peladas cabezas impregnadas en sangre entraban y salían de las entrañas de la víctima. Volverán las mareas vivas y espumosas olas descargarán su ira en el litoral de invierno desierto de esperanzas. Arrastrará el mar los restos de aquello que pensamos eterno. Porque la vida es sólo un verso inconcluso en la arena de los días. Si el poeta sigue condenado al abandono, mientras los buitres se reparten el festín ¿qué podemos esperar del ser humano? Por cada noche de vigilia creativa, allí donde el alma se encuentra con el abismo, existe una herida brutal que sigue abierta al despuntar el alba. Los recios picos de los buitres la socaban con su abanico de vanidades y crueldades. El arte al borde del abismo intenta agarrarse en un último esfuerzo, mientras de él cuelgan asidos los falsos creadores, los ingeniosos constructores de supuestas ideas innovadoras y gl...